sábado, 10 de mayo de 2008

La Segunda gran Depresión

Después de la primera guerra mundial, EEUU vivió unos años de expansión que parecían no tener fin. Su privilegiada posición como "reconstructor" de una Europa destrozada, su industria trabajando a toda máquina (nunca mejor dicho), y sus campos bendecidos por una serie de grandes cosechas consiguieron aunar en su territorio los pilares fundamentales del modelo capitalista: las materias primas, la fuerza de trabajo y la innovación que el capital hacía posible eran suyas.

Para acabar de endulzar el pastel, una nueva forma de enriquecerse estaba al alcance de cualquiera: el mundo de las finanzas y la especulación. El cóctel estaba servido: las empresas cotizaban en mercados de capital, la bolsa, donde sus acciones subían y subían sin parar enriquecíendose rápidamente y sin esfuerzo. La banca, como motor imparable que aceleraba el proceso, otorgaba créditos a un interés del 15% para comprar acciones que se revalorizaban un 50%. Negocio redondo, magia: se creaba riqueza de la nada.

Sin embargo, un Jueves 24 de Octubre de 1929 todo eso llegó a su fin: había llegado el crack del 29. La primera burbuja financiera de la Historia había explotado. Como se vio más tarde, esa bonanza económica no tenía una base sólida. La producción industrial forzosa (y forzada), generó unos excedentes de stock, los almacenes se llenaban de productos que no se podían vender, simplemente porque no había tanta demanda. Cuando una oleada de ventas precipitó la caída del valor de la mayoría de empresas, el pánico se apoderó de la población que tenía sus ahorros en los bancos, que no pudieron hacer frente a la masiva retirada de fondos. Empezó una recesión que duraría casi dos décadas.


Ochenta años después, muchos teóricos apuntan a que estamos a las puertas de la segunda gran depresión. Pasada la posguerra, caído el muro de Berlín, el neocapitalismo y la globalización volvieron a hacer pensar que el sistema actual, con sus defectos, era el único posible. Treinta años ininterrumpidos de crecimiento (a costa muchas veces de los países más desfavorecidos), ha hecho olvidar las lecciones del pasado. El cóctel de hoy tiene otros ingredientes, pero podrá dejarnos el mismo sabor amargo que en el siglo pasado:

La crisis financiera de EEUU, provocada por las llamadas hipotecas subprime, ha sido la chispa. Estas hipotecas, de alto riesgo, se otorgaban a personas poco solventes y casi sin pedir garantías, a cambio de un tipo de interés más elevado. A su vez, otras entidades (fondos de inversión o planes de pensiones), compraban esa deuda también a través de un crédito de interés inferior.

Imaginemos el lío: un banco A tiene otorgada un hipoteca subprime al 8% de interés, pero la vende a un gran fondo de inversión B, que para financiar esa compra pide un crédito al 3,5% . Está claro que todos ganan: A ha dejado de tener el riesgo, ya que ahora es de B, que espera cobrar los intereses al 8%. Como el coste de financiarse para comprar esa deuda de A ha sido muy inferior, obtiene un beneficio fácil y sin esfuerzo. Pero el mercado de capitales financieros actual, tan sofisticado y globalziado, B puede a su vez "colocar" de nuevo esa deuda (por ejemplo a un mercado de divisas que le sea favorable). De nuevo el milagro de los panes y los peces.

Este montaje se aguanta mientras haya liquidez en el sistema, es decir, mientras A dé dinero para la hipoteca y B pueda obtener dinero para comprarla. Y en el sistema habrá liquidez mientras haya margen para agrandar la burbuja. En EEUU, con tipos de interés muy bajos, el precio de la vivienda subiendo sin parar, se daban las condiciones. Pero a partir de 2004, cuando empezaron a subir los tipos de interés, el primer eslabón de la cadena, el más débil, se rompió. Las personas de a pie dejaron de pagar sus cuotas, y una crisis de confianza en los mercados cerró el grifo: nadie sabía realmente quién era el titular del riesgo. Los inversores empizan a huir de los fondos que tienen la titularidad de esas hipotecas... el castillo de naipes vuelve a desmontarse.

Aquí y ahora, todo esto nos parece muy cercano. Las familias endeudadas ven cómo su inversión pierde valor, la economía real se ve afectada. Se frena la actividad (paro), los precios (y no solo del dinero) suben sin parar y la inflación empieza a afectar a la economía del día a día.

Sólo el tiempo dirá si estamos a las puertas de un bache temporal o del cambio delas reglas del juego tal y como hoy en día las conocemos. Una cosa está clara: aprender de los errores y anticiparnos a los problemas no son características de nuestro tiempo.

jueves, 20 de marzo de 2008

¿El fin del modelo Capitalista? (II)

En la anterior entrada hacía una aproximación al problema del petróleo y su escasez. Mi intención era mostrar el poco petróleo que nos queda. 1.150.000.000.000 barriles de petróleo, y luego, ¿qué?.

Existe una asociación llamada ASPO (Asociation Peak Oil) formada por científicos que alertan sobre todos estos temas. Las teorías del Peak Oil (pico del petróleo), ya calcularon en los años 70 que en la primera década del S. XXI la producción de barriles llegaría a su máximo. Un informe de 1976, de la ECD (Base de datos de referencias energéticas, una agencia del gobierno de EEUU) desclasificado el 25 de Octubre de 2006, decía textualmente:

"La década 2000-2010 es el periodo de rápido despliegue de las nuevas tecnologías de suministro y/o de medidas estrictas de conservación. En este periodo, se espera que la producción mundial de petróleo llegue a su cenit y comience a declinar. Si el declive de la producción de petróleo y gas en los EE. UU., no genera la suficiente presión para empujar a los EE. UU. hacia la independencia energética en el periodo 1985-2000, seguramente la generará cuando la producción mundial de petróleo y gas llegue a su cenit y comience a declinar"

Muchos analistas coinciden en que el cambio climático y el fin del modelo energético basado en combustibles fósiles son los retos de la humanidad más importantes, por encima de la superpoblación, el hambre o la escasez de agua. Una muestra de que algo está cambiando en las conciencias de los científicos son portadas como la del pasado Junio de 2007 de THE INDEPENDENT.



Todo esto se cuece en el mundo, mientras nuestra visión local no mira más allá de la telebasura, los mileuristas o el número de escaños de los partidos nacionalistas en las últimas elecciones.

No es mi intención, ni mi estilo, ser catastrofista, pero vale la pena revisar dos aspectos fundamentales para asimilar la magnitud del problema: para qué usamos el petróleo y cuál es el equilibrio político y económico del sistema capitalista.

¿PARA QUÉ USAMOS EL PETRÓLEO?

La respuesta más obvia es: gasolina. Pero eso es tan sólo una parte. El petróleo es LA MATERIA PRIMA del mundo industrializado. Algunos de los usos del petróleo son:

  • Plásticos: son subproductos del petróleo: Polímeros, celulosas, resinas, vinilo, caucho, PVC, poliestireno, metacrilato, poliéster... o dicho de otro modo: Ordenadores, teléfonos móviles, envases, ropa, bolígrafos, tuberías, materiales aislantes para la construcción, etc etc etc.
  • Metales: acero, aluminio son producidos en base al petróleo.
  • Líquidos: aceites derivados del petróleo usados masivamente en cremas cosméticas, tinte del pelo, tintas, pinturas, etc
  • Agricultura: fertilizantes y pesticidas industriales son derivados del petróleo. Sin contar con toda la maquinaria agrícola que usa gasóleo para su funcionamiento.
  • Energía: aproximadamente el 45% de la energía eléctrica mundial procede del petróleo. Encender la luz, hacer correr el agua por un grifo, usar un electrodoméstico, poner el aire acondicionado...

¿CUÁL ES EL EQUILIBRIO POLÍTICO Y ECONÓMICO DEL SISTEMA CAPITALISTA?

Políticamente, creo que hay dos claves: 1º.- que la opinión pública no conozca la verdad, que se relativice el problema para evitar caos social. 2º.- que si tengo una posición de fuerza o privilegio, no la pierda o la cambie por culpa de esta situación.

Como hemos visto que el petróleo es vital para nuestro estado de bienestar, es lógico pensar que en sí mismo es un arma política de primerísima magnitud. El ejemplo más claro es el de Estados Unidos, con 300 millones de habitantes y toda una sociedad basada en el consumo de petróleo, toda su política gira en torno a la alianza con Arabia Saudí, a la vez que invade países con excusas de todo tipo con un único objetivo: controlar más pozos petrolíferos. Kuwait, Irak, posiblemente Irán... son objetivos geoestratégicos para mantener un estilo de vida que no va a sostenerse.

Por otra parte, China, India, Brasil, potencias emergentes que ahora que empiezan a conocer las mieles del primer mundo, no van a consentir quedar rezagadas o perder su recién estrenada posición competitiva.

Y Rusia, con el 5% del petróleo mundial pero primera potencia en gas y dueña de GAZPROM, una de las empresas energéticas más importantes del mundo, que tiene "cogida" a toda la UE por nuestra dependencia energética.

En definitiva, un puzzle que más bien parece una bomba de relojería. Y por encima de todo, una ley económica básica: la de la oferta y la demanda y la utilización de recursos limitados para cubrir necesidades ilimitadas. Quizás el coste de oportunidad sea inasumible para el planeta... o para nosotros mismos como especie.

Próximamente revisaremos las consecuencias que ya estamos observando, los cambios en el tablero económico global. Un repaso a los acontecimientos de las dos últimas décadas que han desencadenado ya lo que en muchos foros se empieza a llamar la llegada de la segunda gran depresión.

miércoles, 19 de marzo de 2008

¿El final del modelo capitalista? (I)

La unidad de medida del petróleo es el barril; un barril tiene unos 160 litros de petróleo refinado (crudo). De ese barril se consiguen unos 70 litros de gasolina, y otros 70 de otros derivados. El resto es desecho.

Hace unos meses, Hugo Chavez, el presidente de Venezuela, "amenazaba" con que el precio del barril podía llegar a 200 ó a 300 dólares. A finales de 2007, se superó por primera vez en la historia la barrera de los 80 dólares por barril. La semana pasada, llegó por primera vez a los 110 dólares...

Volveré en otra ocasión a las consecuencias económicas de esta escalada del precio, pero el asunto que quiero tratar hoy es el siguiente: ¿se está acabando el petróleo?

Las últimas estimaciones fiables, de 2001, calculaban que las reservas mundiales de petróleo (el total de petróleo que puede extraerse de los pozos cconocidos), era de aproximadamente 1,1 billones de barriles. Puede parecer una cifra impresionante, sin embargo, si ese cálculo es correcto, las reservas se agotarían antes del 2050... y eso a los niveles de consumo de 2001.

En el cuadro anterior se puede ver qué paises tienen el control del petróleo que nos queda. Estados Unidos, con un un 2% de las reservas mundiales, consume casi un 30% del total mundial. Solo ese dato dice mucho de la problemática geopolítica en la que nos han metido (ya hablaremos de eso)
Os recomiendo echar un vistazo a Energlobal , donde podréis profundizar en las estadísticas más fiables. Por ejemplo, España consumo 1 millón y medio de barriles al día (0,03 barriles por habitante y día), EEUU 22 millones y medio al día (0,075 barriles por habitante y dia)

Volviendo al tema: el modelo capitalista actual, tan dependiente del petróleo, de hecho ya está condenado. Este mismo año se ha llegado a la cumbre de producción, a partir de ahora, la curva será decreciente hasta el agotamiento total. Acabamos con el carbón, acabaremos con el petróleo.
La globalización se presentó como un fenómeno que traía ventajas, y que hacía cualquier análisis de la economía mundial algo muy complejo, con múltiples factores. Pero con el tiempo, al madurar el modelo neocapitalista globalizador, la organización mundial ha quedado muy definida, asentada en 4 bases:
1) Los paises emergentes (Oriente medio y Africa), suministran energía para
2) Los dos grandes bloques del primer mundo (EEUU y Europa), y para hacer funcionar
3) La gran Fábrica mundial (China e India). Los productos de la gran fábrica se consumen en el bloque del primer mundo, y
4) El sistema financiero (Wall Street, la city de Londres) absorve los excedentes y acumulación de las grandes corporaciones, cerrando el círculo.
Este es el ciclo del capital del S. XXI, un sistema circulatorio por cuyas venas circula una sangre de color oscuro, también llamada Oro líquido: el petróleo.
¿cómo asumirá el modelo capitalista el fin de su combustible básico?





martes, 18 de marzo de 2008

Dependencia energética

La revolución Industrial supuso el principio de un nuevo modelo de producción a nivel mundial. Con el paso del tiempo, podemos concluir que esos años nos regalaron dos aspectos de la sociedad nuevos: urbanismo y dependencia energética.

Más de dos siglos después, parece claro que el inicio del actual consumismo empezó aquellos días. Mantener el ciclo de creación de riqueza supone producir masivamente, vender toda la producción y seguir produciendo. Las industrias de hoy en día hace años que nos intentan convencer de conceptos como producción bajo pedido, control de existencias, reciclaje y reutilización etc. Pero poco ha cambiado: para que el modelo se sustente hay que fabricar, y fabricar mucho. La llamada tercera revolución industrial, la de la información, se ha encargado de cerrar el círculo: el marketing se inventa nuevas necesidades, la globalización descubre nuevos mercados, los productos tienen cada vez una menor vida útil...

En el S. XVIII la máquina de vapor fue el factor innovador que hizo posible la aparición de la sociedad tal y como la conocemos hoy en día. El nuevo invento permitió crear factorías con producción en cadena... a costa de consumir ingentes cantidades de carbón.

A mediados del siglo XX, el modelo del carbón ya estaba agotado. En España, por ejemplo, ya no quedan minas de carbón cuya explotación sea rentable. Doscientos años y una conclusión: la producción en masa conlleva el agotamiento de los recursos energéticos en los que se basa: los combustibles fósiles.

Hace unos diez o quince años que se habla del cambio climático, y unos treinta o cuarenta desde que se empieza a plantear el fin de las reservas petrolíferas mundiales. La geopolítica, las guerras contemporáneas, incluso las confrontaciones religiosas tienen un trasfondo que huele a petróleo.

Podría parecernos exagerado si no analizamos con detalle las limitaciones obvias del modelo. Solo en EEUU, con 300 millones de habitantes, hay aproximadamente 230 millones de coches. Y China e India, que conjuntamente suman 2.400 millones de habitantes, son los países donde el mercado de automoción crece más en el mundo. Actualmente, se venden unos 15 millones de coches al año... y acaban de descubrirlos. Y eso que según estimaciones los coches suponen un 40% del consumo energético: la industria alimentaria, el transporte no individual, la generación de electricidad, etc son otros sectores dependientes del oro negro.

En definitiva, en próximas entradas quiero hacer mi propio cálculo. ¿cuánto petróleo queda por extraer? ¿para cuánto tiempo? ¿podrá la tecnología superar este modelo ya agotado, como aseguran algunos estudios? ¿veremos un cambio en equilibrio de poderes mundial debido al petróleo?

Algunas posibles respuestas: nuevos pozos petrolíferos inacabables bajo los hielos polares, el desarrollo de la nanotecnología como solución definitiva al eterno problema de los recursos limitados... o simplemente algunas alternativas más realistas a medio plazo. ¿cómo llamaremos dentro de dos siglos a la revolución que estamos empezando a vivir?


jueves, 24 de enero de 2008

Kioto: hipocresia y mercado.

Cada vez que un problema trasciende de lo local, en este mundo globalizado, los intereses nacionales se "disfrazan" de responsabilidad. Se organizan cumbres, la prensa y las televisiones nos envían un mensaje de cambio, de coordinación supranacional.

En el caso del problema del cambio climático, una pseudoconciencia de los llamados países industrializados nos vende una actitud que, si no miramos un poco más allá, tan solo conseguirá engañarnos (una vez más).

Todos hemos oído hablar del Protocolo de Kioto, un acuerdo de 1997 de los países de la ONU que tiene como objetivo la reducción de los gases de efecto invernadero. Después de años y años de discusiones, el acuerdo entró en vigor el 2005 con el tan sólo 55 naciones que en conjunto suman el 55% de emisiones contaminantes que arrojamos a la atmósfera. La conferencia de Bali del año pasado fue el último intento de establecer una "hoja de ruta", después de que países como EEUU o China mostraran más bien poco interés en los acuerdos.

A mí , lo que me interesa de todo este embrollo es observar el nivel de hipocresía absoluta de nuestro mundo actual. Cualquier argumento se rebate, cualquier idea se sustituye por otra... se acabó la verdad absoluta.

La misma cumbre de Bali emitió, con sus más de 10.000 asistentes llegados en avión, tantas toneladas de CO2 como un país pequeño del tercer mundo en todo un año. Justificación? Los acuerdos ayudarán a reducir muchísimas toneladas más.


Los países industrializados van "de buenos", dicen que son los pobres los que no quieren el acuerdo. Los pobres dicen que ellos también tienen derecho a progresar, contaminando. Nadie se pregunta qué nuevas fronteras mafiosas se presentan con éste protocolo. Se establece un sistema de cuotas de contaminación. A cada país se le asigna un tope. Si se pasa, puede comprar derechos de contaminación de otros países que no hayan llegado a su tope. Se crea así un mecanismo chantajista: el país rico contaminante excede su cupo, pero no le importa, ya que compra los derechos a otro pobre que no puede contaminar, ya que ni siquiera tiene la industria para hacerlo (ni le interesará hacerlo, ya que cobrará "por nada"). Por supuesto, este flujo de compra-venta de derechos se realiza entre empresas certificadas, con lo que el pobre ciudadano de a pie, por supuesto, no se enriquece.

Os pondré un ejemplo "macabro": una empresa alemana A de disolventes excede su cuota de emisiones contaminantes y compra derechos a una recién creada empresa camboyana B que fabrica alpargatas. Con los derechos adquiridos, que le han costado 1 millón, puede facturar 100 millones más, y seguir ennegreciendo la atomósfera europea. La empresa camboyana B, con su millón, no puede fabricar más, ya que no puede emitir más gases. Por eso los dedica a adquirir tecnología ecológica de otra empresa alemana C, del mismo grupo que la primera. Todo acaba siendo maravilloso (para los del consejo de administración de A), si la empresa camboyana B también forma parte del conglomerado empresarial.

En definitiva: está de moda ser ecologista, pero de un modo modernamente capitalista. Las empresas pioneras están adquiriendo industrias emergentes que les sirvan de emisoras de derechos para su verdadero negocio. Las grandes corporaciones ya están calculando el difícil equilibrio entre el coste del derecho de emisión de gases y el beneficio adicional que esa compra de derechos genera.

Y mientras tanto, la brecha entre uno y otro mundo sigue creciendo. Y lo que es peor, hemos vuelto a cometer el mismo error: convertir un problema en una nueva oprtunidad de "progreso", generando problemas nuevos que hagan olvidar el problema inicial. ¿cuánto tardaremos en olvidarnos del cambio climático? ¿cuál podrá ser el nuevo problema, qué gravedad tendrá?

lunes, 21 de enero de 2008

Océanos: un sistema global

Algunos científicos tienen una visión orgánica de la tierra, en el sentido de que equiparan nuestro planeta a un organismo vivo en su conjunto. De hecho estas mismas teorías consideran al universo como un TODO, un macroorganismo vivo en el que todo está conectado. No es mi intención ahora opinar sobre eso, pero desde que la teoría del big bang como inicio de todo estableció una materia inicial, la llamada sopa primigenia (no, no es broma), la más pura lógica indica que todo y todos somos parte de lo mismo. Otro ejemplo de esto es la evidencia de que "la materia ni se crea ni se destruye, tan sólo se modifica".

Cuando yo muera, me incineren y esparzan mis cenizas al mar, un pez las comerá, ese pez lo venderán en el mercado y lo cocinará una señora de Burgos (que aproveche), y algunos de los nutrientes serán asimilados por su cuerpo, asimilando parte de mi antigua existencia...

Pero ese no es el tema: siguiendo ese ejemplo, la Tierra sería un organismo vivo. Que cada cual elija del símil la función que nuestra especie ocupa... Los mares, el sistema oceánico, sería la corriente sanguínea de este cuerpo terrestre. Ese "torrente sanguíneo terrestre" cumple una función parecida al nuestro: lleva los nutrientes de un lugar a otro del "cuerpo", mantiene un equilibrio y evita que la enfermedad aparezca.

Desde las frías aguas antárticas a las cálidas tropicales, desde los corales de las antípodas a las corrientes atlánticas, el sistema oceánico es un complejo mecanismo sincronizado.

Simplificando enormemente: dos efectos son claves en el sistema: la circulación en superfície y las corrientes convectivas (en profundidad). La circulación en superfície está determinada por los vientos y la propia forma de las costas, es el movimiento "horizontal". Las corrientes de profundidad dependen de la temperatura del agua, pero sobre todo de la salinidad: es el movimiento "vertical"


El mapa de arriba muestra la salinidad (en gramos de sal por Kg de agua) en superfície. El agua salada es más densa y pesada, por lo que tiende a ir hacia el fondo. El agua dulce del mar proviene de las lluvias, la desembocadura de los ríos y los hielos de los polos. Destaca la salinidad del Atlántico Norte, donde las escasas lluvias y los pocos ríos caudalosos que desembocan en él provocan ese nivel de sal. En el otro extremo, el pacífico, con grandes lluvias y muchos ríos caudalosos y los mares polares donde el deshielo polar introduce mucha agua dulce al sistema.

A grandes rasgos, éste es el equilibrio actual. Pero, ¿qué importancia tiene? ¿qué más da un poco más de sal aquí o allá?

Pues lo es todo: las cálidas aguas ecuatoriales son empujadas por corrientes hacia el atlántico norte, donde al encontrarse con aguas más frías y saladas ganan densidad y se van al fondo, volviendo de nuevo hacia el Sur (como un rodillo). Los fríos inviernos polares aumentan el volumen de hielo haciendo que el agua se vuelva más salada, se vaya al fondo y se dirija hacia zonas más cálidas. Las torrenciales lluvias de las zonas tropicales rebajan la salinidad de estos mares, y el proceso continúa...

Entiendo que es un poco complejo, pero un aumento de la temperatura que deshiele los polos y sumerja las costas de toda la tierra es sólo un problema "logístico" (habrá migraciones masivas, habrá que hacer nuevas ciudades etc).


Sin embargo, la verdadera catástrofe es otra: el desequilibrio en el sistema oceánico está provocando mayores huracanes, inundaciones, sequías... la metereología está cambiando sus modelos. Por otro lado, el mar es una fuente de vida impresionante: miles de espécies dependen de ese medio, y su supervivencia es nuestra supervivencia. Por último, y lo más alarmante, el oceáno es uno de los mayores procesadores de CO2. Todo el océano está repleto de unos organismos microscópicos: el fitoplácton. Esos organimos microscópicos absorven el CO2 y expulsan oxígeno gracias a la fotosíntesis (como el resto de plantas). Sin fitoplácton, más CO2, menos oxígeno, y menos recursos para seguir existiendo.
Solo el tiempo dirá hasta qué punto estamos condenados:


martes, 15 de enero de 2008

Efecto Invernadero

Cuando estamos en la montaña, dentro de una tienda de campaña, un día caluroso hace aumentar la temperatura interior casi hasta niveles inaguantables.

Es conocido que los trabajadores de la zona de Murcia y sobre todo Almería, sudan la gota gorda para recoger la verdura que crece bajo los plásticos. Es el llamado efecto invernadero.

Este concepto tan gráfico, ilustra un fenómeno natural, cósmico, universal: Nuestro Sol emite una energía que llega a la tierra en forma de calor. Esta energía es superior a la de la tierra, un cuerpo más frío que el Sol (evidentemente). Por tanto, la energía que la tierra recibe sale "devuelta" al espacio exterior de forma más lenta: esto provoca un calentamiento paulatino de la temperatura media del planeta.

En nuestros días, es actualidad el progresivo deshielo de los polos. Una de las razones de ese deshielo es precisamente el calentamiento provocado por el efecto invernadero. Como todos los océanos de la tierra son un único sistema conectado, las aguas más frías van poco a poco calentándose, amortiguando un poco el calentamiento. No existe ningún modelo climatológico que prediga cuando se llegará a romper ese equilibrio. Lo que sí parece indiscutible es que llegará un momento en el que el agua del planeta en su conjunto se haya calentado tanto que la temperatura media del planeta subirá mucho más rápidamente de lo que hasta ahora lo viene haciendo. Y ese día está un poco más cerca.

Volviendo al efecto invernadero, nuestra atmósfera está compuesta por una serie de gases que son los que ralentizan la salida de los rayos solares. El más conocido de ellos es el CO2 (Dióxido de Carbono). Estos gases siempre han existido en la atmósfera, y gracias a ellos la tierra no es ni un témpano de hielo ni un horno inhabitable. Sin embargo, la intervención del hombre, nuestro sistema de agotamiento de recursos que estamos llevando a cabo como especie, está provocando un aumento de esos gases que han modificado el equilibrio existente hasta el momento.

Paradójicamente, el aumento de temperatura global tiene efectos totalmente contrarios a los que parecen obvios: en algunas zonas del planeta hace más frío, las tormentas, huracanes e inundaciones son cada vez más poderosos. En próximos posts hablaré de eso, ya que me parece muy interesante la importancia de la composición de los mares en este sentido.


sábado, 22 de diciembre de 2007

Nivel del mar y glaciación

Hace 18.000 años la tierra vivía su última glaciación. Media Europa y Estados Unidos estaban cubiertos de hielos perpetuos, dónde la vida era imposible. El Hielo permitía atravesar el estrecho de bering, que separa Siberia de Alaska. El mar del Norte y el Báltico eran grandes extensiones heladas.


A finales del S. XX, la comunidad científica empezó a alertar sobre las consecuencias del llamado cambio climático, el aumento de la temperatura media derretía los polos y hacía aumentar el nivel del agua. Algunas costas de entre las más pobladas del planeta podrían acabar inundadas, haciendo retroceder la línea de costa. Millones de personas tendrían que desplazarse. Algunas islas paradisíacas simplemente desaparecerían.

Este es el mensaje que se nos ha grabado en la mente. Sin embargo, pocos saben que el aumento de temperatura será el que provoque la siguiente glaciación.
A medida que los hielos de los polos se van derritiendo, es innegable que la cantidad de agua total en los mares aumenta. Pero lo que hay que destacar es lo siguiente: a medida que la superficie helada global disminuye, dos efectos se aceleran: la menor salinidad del agua marina y el aumento de radición solar que recibe la superficie terrestre:

Salinidad del agua del Mar: la cantidad de sal que tiene el agua del mar influye en las corrientes mundiales. El actual sistema de conexión entre las diferentes corrientes parece que está cambiando. Una de las causas podría ser la modificación de los diferentes volúmenes de agua fría menos salada que influyen en los mares cálidos tropicales. Intentaré profundizar en estos efectos más adelante. La consecuencia más visible se ve en huracanes y tormentas, más impredicibles, destructivos y cambiantes que nunca.

Radiación Solar: imaginemos un día caluroso de Agosto, queremos dar un paseo, elegimos un chándal negro que nos acaban de regalar. Si hubiéramos elegido uno de color blanco, sudaríamos mucho menos. Los colores oscuros absorven las radiaciones, el blanco las repele. Este sencillo concepto de la radiación cromática explicaría cambios en la atmósfera y la subida de las temperaturas. Es un ingrediente más del círculo vicioso en el que estamos inmersos.

¿qué parte de culpa tiene la actividad humana? ¿dónde empezó esta escalada, este cambio en el frágil equilibrio planetario? ¿hay confirmación científica de lo que está pasando actualmente?

La respuesta es difícil, y las consecuencias impredecibles.

lunes, 17 de diciembre de 2007

El cambio climático

Hoy en día uno de los temas que más preocupa, al que más tiempo dedican televisiones, telediarios y tertulias es el cambio climático. Mucho tiene que interesar, cuando hasta los poíticos usan el término para parecer mejores que su adversario.

Independientemente de lo que el primo de Rajoy o yo mismo opinemos, lo interesante a mi modo de ver es aprovechar la ocasión para entender un poco del funcionamiento de nuestro planeta.

Parece ser que una vez que los atentados terroristas, el hambre en el mundo, los muertos en la carretera o los vaivenes del EURIBOR han dejado de impactar, un nuevo filón de catástrofes naturales y pseudocataclismos a corto plazo son el plato perfecto para servir entre pausa y pausa publicitaria.

Dejemos de lado películas alarmistas, conclusiones precipitadas y premios nobel mediáticos. Una cosa hay que tener clara: el comportamiento humano a partir de la revolución industrial de finales del S.XVIII han modificado los equilibrios naturales del planeta. Nuestro sistema de progreso como especie no es sostenible; es un simple concepto económico: necesidades ilimitadas y recursos limitados.

La sensación que hemos asimilado es la siguiente: emitimos gases a la atmósfera, calentamos el planeta. Pero, ¿cuáles son las causas del desequilibrio? ¿realmente estamos acelerando algún proceso irreversible de destrucción? ¿o de nuevo es una visión miope, el ser humano se cree más importante que las propias leyes naturales?

En próximos posts descubriremos qué leyes naturales equilibran la tierra, qué efectos puede tener la deforestación o la desaparición de especies animales o vegetales, qué intereses económicos se esconden tras el apocalipsis que nos anuncian, y otras muchas cosas. Aunque sólo será una triste aproximación, porque como ya dijo el filósofo y matemático René Descartes : "Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que ignoro"

Imagen satélite de la deforestación en la selva amazónica

martes, 20 de noviembre de 2007

La nube de Oort

Una de las "conclusiones" más fantásticas de las profecías Mayas es la que dice que un cometa se cruzará con la órbita terrestre, amenazando con impactar con la tierra. Esta amenaza conseguirá unir a los diferentes pueblos y naciones para, con la tecnología existente, evitar una tragedia que acabe con la civilización existente.

¿Puede un asteroide impactar la tierra?

Está demostrado que hace unos 65 millones de años un asteroide acabó con la vida de los dinosaurios en la tierra. El impacto con la superficie terrestre fue tan brutal que generó un invierno nuclear, es decir, la energía liberada creó una nube de residuos que cubrió toda la atmósfera, impidiendo filtrar la luz solar y acabando con la vida como se conocía hasta entonces.

Por cierto, el cráter resultante de semejante explosión se encuentra en medio de lo que hoy es el golfo de México, en el área que un día fuera el territorio de influencia de la civilización Maya...

Considerar el impacto de un cometa en la tierra y que nosotros lo veamos es como mínimo cinematográfico. La lógica pura nos lleva a pensar que el espacio es muy grande, la tierra muy pequeña, y los cometas muy escasos. Sin embargo, hacia el año 1950 se descubrió la llamada nube de Oort. Esta nube está más allá de Plutón, en la frontera de nuestro sistema solar, debe su nombre a Jan Hendrik Oort. En resumen, es una nube de cometas que envuelve el sistema solar (unos 6 billones de cometas). Estos cometas se van acumulando debido a la atracción que el Sol y los planetas ejercen sobre ellos. Existen estudios de la NASA que intentan generar modelos matemáticos que detecten qué fuerzas cósmicas deben cambiar para modificar la trayectoria de alguno de esos cometas. Incluso la ONU está preparando un
protocolo de actuación en caso de un impacto extraterrestre.

Los Mayas ya creían que esto es una probabilidad, incluso se atrevieron a fijar una fecha para que ocurriese. ¿Veremos este peligro con nuestros propios ojos?

viernes, 16 de noviembre de 2007

Las 7 profecias Mayas

Como ya comenté en una ocasión anterior, cada vez que se acerca una fecha singular, las diferentes profecías o visiones ganan en actualidad. De repente, a todo el mundo le interesan, se convierten en la nueva verdad que estaba a nuestro alcance y no sabíamos ver.

Otras veces, las profecías se interpretan justo después de suceder algo susceptible de adapatarse a lo que anunciaban. ¿Os acordáis del 11-S? De repente, todo el mundo era experto en las visiones que Nostradamus tuvo sobre las torres de Occidente que caerían debido a una lucha de civilizaciones que significaría la tercera gran guerra.

Ahora estamos con el fin del mundo según los Mayas. Seguro que a medida que se acerque la inquietante fecha de 21 de Diciembre de 2012, surgirán nuevos profetas que descubran la veracidad que estaba al alcance de todos los ignorantes, sin saberlo. E insistirán en que todavía no es tarde para retomar la senda de la bondad.

Este blog ha empezado con unas curiosidades del calendario Maya. Me interesó la exactitud de los cálculos astronómicos, las similitudes con otras culturas separadas en el tiempo y el espacio. Me desconcertó ir descubriendo cómo se ajustan a la realidad las interpretaciones que hicieron, en base a su conocimiento del cosmos.

Que cada uno extraiga sus conclusiones: éste es el resumen de algunas de las cosas que hemos ido descubriendo:

- Los ciclos Mayas son exactos: calcularon exactamente la rotación terrestre, la rotación venusiana, el ciclo de precesión y el de rotación de la vía láctea. Advirtieron que una alineación de la galaxia, un "amanecer galáctico" llegaría en el 4 Ahau 3 Kankin del ultimo Baktun (13.0.0.0.0)
- Es un hecho científico que a finales de Diciembre de 2012 el sistema solar estará alineado con él eje de la vía láctea (el ecuador de la galaxia), y que también en esa fecha nuestro Sol estará en el máximo de uno de sus ciclos, el más potente registrado hasta la fecha.
- El calendario Maya empieza en nuestro 3113 A.C. y acaba el 2012. Eso no significa que después no haya nada. Los propios Mayas dejaron escrito que en ciclos anteriores a su inicio, a su creación, en la tierra hubieron otras eras. Si estamos al final de un ciclo de 5125 años, está demostrado que hace dos ciclos, unos 10.250 años, tuvo lugar el final de la ultima glaciación, que supuso un cambio en la evolución del hombre.
- Los ciclos Katun (20 años aproximadamente), eran muy importantes para los Mayas. Estamos en el ultimo Katun del último Baktun. Según los libros mayas, este ciclo (de 1992 a 2012), estaría marcado por grandes conflictos (!!), también dejaron escrito que un eclipse en el 98 dejaría un rastro de sombra a través de centroamérica, europa y asia, como así pasó...

En definitiva, si profundizamos en las profecías, al menos resulta curioso la abundancia de ¿coincidencias? Podemos tomarlas al pie de la letra, o desecharlas totalmente. Hagamos lo que hagamos, queda claro que la civilización Maya dispuso de unos conocimientos amplísimos y de una superior capacidad para interpretarlos



miércoles, 14 de noviembre de 2007

Ciclos Solares, precesión y polarización.

Ciclos Solares: nuestro sistema solar es un conjunto de planetas que tienen órbitas alrededor de una estrella que se llama SOL. En la vía láctea, la galaxia en la que el sistema solar se integra, se estima que pueden haber 100.000 millones de estrellas, de "soles".
Nuestro Sol es una esfera de gas Hidrógeno de 1.392.000 Km de diámetro. En su núcleo, se generan reacciones nucleares que "queman" el Hidrógeno, convirtiéndolo en Helio. Actualmente su composición es de 75% de Hidrógeno y 25% de Helio. Se calcula que en los próximos 5.000 millones de años el Sol seguirá quemando Hidrógeno de forma estable, disminuyendo su temperatura, aumentando la proporción del Helio y disminuyendo la de Hidrógeno.
Se sabe que el Sol tiene unos ciclos, que duran una media de 11 años, en los cuales "sube y baja" su actividad en forma de tormentas solares. Una tormenta solar es en síntesis una erupción de energía electromagnética que emerge de la superficie del Sol a gran velocidad, expandiéndose por el espacio. Los efectos de estas tormentas no tienen síntomas para el hombre, que se sepa, pero afectan a todos los aparatos electrónicos: líneas eléctricas, satélites, tráfico aéreo, todo queda afectado durante la"tormenta". Otros efectos visibles son las famosas Auroras Boreales

Fotografía de una de las más recientes supertormentas Solares. NASA.

A pesar de que se recogen datos de los ciclos solares desde 1875, todavía no está claro un patrón estable. En lo que sí se coincide es en que en 2007-2008 empieza un nuevo ciclo, ya que el pasado 2004 sucedió algo raro e inaudito: el Sol no emitía tormenta alguna.


Esta situación de mínima actividad empezó a cambiar en 2006, por lo que se cree que el nuevo ciclo solar ha empezado, y debería durar desde finales de 2007 a finales de 2018, teniendo su mayor actividad a finales de 2012!



Además, las tormentas en los picos altos de los últimos ciclos han sido las más potentes de las que se tiene conocimiento. ¿Porqué me interesan estos datos?¿qué tienen que ver con el mundo Maya? Como veremos, los libros sagrados Mayas, siguiendo los estudios del calendario, recogieron unas fantásticas profecías. Partiendo de la base de que el calendario Maya "se acaba" el 21 de Diciembre de 2012, predijeron que perturbaciones solares afectarían a la vida del hombre tal y como la conocemos, aumentando de forma alarmante en el período 1999-2012.

Precesión y Polaridad: La tierra no es una esfera perfecta, está achatada en sus polos, y es "abombada" en el ecuador. Eso es debido a la propia fuerza de la rotación y las fuerzas gravitatorias, que la "aplastan". Tampoco está perpendicular a su eje, sino que está "inclinada" . Estas dos caracterísitcas hacen que la tierra se mueva con un efecto de precesión. La precesión es la variación con respecto al eje, como el bamboleo de una peonza cuando gira. El ciclo de precesión, el tiempo que transcurre de ese bamboleo hasta que la tierra vuelve a situarse en la misma posición, está calculado en 25.600 años. Los mayas dejaron escrita esa misma cifra en sus cálculos, aunque ni siquiera puediran comprobarlo visualmente ni una sóla vez... Por otro lado, la tierra está en equilibrio magnético, pero no siempre ha sido así. En más de una ocasión esta polaridad ha cambiado. Cuando esto pasa, los polos magnéticos cambian, la tierra rota en dirección contraria, y el Sol sale por el Oeste y se pone por el Este.


No voy a insistir mucho más en estos temas astronómicos. Pero son tres conceptos que quería exponer antes de asombrarnos con las profecías Mayas. Como todas las profecías, están sujetas a nuestra interpretación, las podemos ajustar a nuestra realidad. Pero a mí me parece incontestable que en aquella época ya conocieran e interpretaran estos conceptos. Sólo a modo de avance: los Mayas profetizaron que en el final de su calendario, una alineación cósmica sin precedentes enviaría un rayo de energía que cambiaría la polaridad terrestre. Unos años antes, el Sol emitiría las tormentas más intensas jamás vistas. El clima cambiaría, los polos se derritirían, y el planeta mismo estaría bajo la amenaza de un asteroide exterior.

No es mi intención ser sensacionalista. Mi objetivo es comparar las teorías Mayas del fin de una era galáctica con cálculos actuales, cómo están encajando con una perfección pasmosa cada uno de los ciclos temporales que se extraen del estudio de su calendario.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Sincronía Universal. El fin de una era.

¿Cómo puede interesar hoy en día las impresiones que una civilización ya desaparecida tenía sobre la organización del tiempo y los calendarios?

Desde que el hombre es hombre, nos preguntamos quienes somos y de donde venimos. La filosofía generaba esas cuestiones, y desde hace miles de años diferentes culturas, disciplinas científicas, religiones, sectas y hasta ideales políticos han dado su versión particular a estas preguntas elementales.
Nuestra tecnología y los conocimientos del cosmos aportaron desde el siglo pasado revolucionarias explicaciones que hoy en día nadie cuestiona: el universo se creó a partir de un suceso inicial, una expansión del espacio mismo que desplaza desde entonces la materia universal. Como un globo que se infla cada vez más, el universo va expandiéndose. Tan sencillo como inimaginable.

Incontables teorías, leyendas, supersticiones y creencias insisten en expresar el universo mismo como una maquinaria sincronizada, con ciclos que se repiten en cada una de las escalas. Del mismo modo que una célula de divide una y otra vez hasta formar un organismo, una estrella crece y crece hasta su propia extinción. "La materia ni se crea ni se destruye: se modifica" Todos hemos oído esa frase, o ésta otra "Polvo somos y en polvo nos convertiremos". Son sólo dos guiños a la idea de sincronía universal que los Mayas intentaron descifrar mediante su calendario.

En nuestra sociedad actual, donde todo se banaliza, cuestiones como el horóscopo y la videncia vía SMS nos han desviado la atención de este fenómeno natural (yo diría que EL fenómeno natural). A la vez, el tiempo como concepto que nos esclaviza también nos separa de éstas fuerzas universales inexplicables por inabarcables.

La importancia del calendario Maya radica en eso, en que es una representación de esa sincronía como ellos la entendían. Lo verdaderamente sorprendente es que con sus limitados medios llegaran a conclusiones tan escalofriantes. Veamos:
Hemos visto como los Mayas describían las fechas en la llamada cuenta larga, combinando ésta con la fecha del Tzlokin y del Haab. Decir "13 de Enero de 1.986" no tenía sentido para ellos. El calendario marcaba "el día a día" sagrado y civil con el Tzolkin y el Haab. Estos dos calendarios se combinan entre sí, como dos ruedas calendáricas que avanzan. Las combinaciones posibles son 18.980 días, que son exactamente 52 años. Este es un primer ciclo importante para los Mayas, que coincidía con cambios sagrados y políticos. Así, cualquier fecha concreta se decía como coincidencia de esos dos calendarios.

En la imagen superior puede verse el Tzlokin, que se compone de la rueda pequeña con los 13 tonos (rueda interior) y los 20 glifos (rueda exterior) que reultan 260 posiciones. A medida que la rueda del Tzlokin "gira", también lo hace la mayor (margen izquierdo), que corresponde al Haab, con los 365 días. Si continuamos el giro, la misma posición sólo se repite cada 18.980 posiciones (52 años)

Esto a mí ya me parece impresionante. Pero era necesario representar fechas mucho más grandes, lo que consiguieron con la cuenta larga. Como hemos visto, es una secuencia con cinco posiciones, cada una de las cuales (de derecha a izquierda) marca un determinado nº de días, del siguiente modo:

1 Kin = un día

1 Uinal = 20 días

1 Tun = 360 días (18 uinales)

1 Katun = 7.200 días (20 tunes)

1 Baktun= 144.000 días (20 Katunes)

Esta es la forma en que agrupaban la cuenta larga. Fijaros que sigue el sistema numérico vigesimal que os comenté, excepto en los tunes (un tun son 18 uinales y no 20¿?). ¿se equivocaban?. Al contrario, es un ajuste matemático casi perfecto para ajustar la cuenta larga a la duración del año solar, de 365,25 días en el ciclo de 52 años de la rueda!!

Al final, la cuenta larga es una fórmula aritmética sencilla, que nos da un número de días. Pero, ¿qué referencia seguir para saber qué significa ese número resultante?

Si hoy en día hay estudiosos del calendario Maya, si he decidido empezar este blog, seguramente es gracias en gran parte al códice de Dresden.

http://es.wikipedia.org/wiki/Códice_maya

Este códice fue oculto por escribanos mayas al empezar la conquista española, y se salvó de la quema sistemática de otros valiosísimos documentos en el saqueo que nuestros antepasados llevaron a cabo hace más de 500 años. La importancia de éste códice radica en que gracias a él se pudo establecer un código de transcripción a nuestro calendario. Además, ayudó a fijar la "fecha cero" o momento de creación para los Mayas. Esa fecha es 13.0.0.0.0. 4 Ahau 8 Cumkú.

Gracias a éste códice y a estudios posteriores pudo "traducirse" esa fecha como 13 de Agosto de 3.113 A.C. El calendario Maya renacía a nuestro entendimiento.

Así, mi fecha de nacimiento 12 (baktunes).18 (katunes).1 (tunes).6 (uinal).12 (kines), en la cuenta larga, representan 1.858.094 días desde la fecha Maya de la creación. Si dividimos 1.858.094 días / 365,25 = 5.087 años - 3.113 = 1.974 DC . Añadiendo a ese nº de Kines la combinación de la rueda calendárica Tlzolkin/Haab 8 Ix 7 Ceh obtendríamos el día concreto ("nuestro" 27 de Noviembre). Os animo a realizar el ejercicio con el link que os pasé en el post anterior, ahora que ya conocemos más "secretos" del calendario Maya...

Hasta aquí os he expuesto lo que es necesario entender del calendario Maya para comprender lo que de verdad es el hecho impresionante, la auténtica sincronización de este calendario con el cosmos. Si tomamos todo lo que os he mostrado de los cálculos del calendario como un mero pasatiempo, pues a lo mejor habrá sido divertido. Pero profundizaremos, ya que está probado que este sistema calendárico cuenta larga/Tzlokin/Haab tiene inquietantes coincidencias con hechos pasados y ¿futuros?. Muchos estudios se preguntan, con razón, qué sentido tiene construir un sistema de calendario tan complejo, a no ser que "esconda" algo más profundo. La verdad es que los Mayas, tomando la fecha 13.0.0.0.0 como partida (tener en cuenta que las primeras nociones de civilización Maya son de 2.500 AC), se preocuparon de crear un calendario que llega hasta nuestros días. ¿confiaban en que su civilización prevalecería para siempre, o querían dejar una guía para el futuro?

Los Mayas sincronizaron los ciclos de su calendario con la naturaleza. Un ciclo lunar, un ciclo solar. Un ciclo de Tzolkin/Haab, de 52 años. Un ciclo de 13 Katunes (13, número sagrado), que son 256 años. Y un ciclo de 13 baktunes, la mayor de las escalas de la cuenta larga... era en si mismo el fin de una era, una "vuelta de tuerca" más en la espiral cósmica infinita, que podría significar la desaparición del hombre tal y como lo conocemos...

Si el primer baktún se inició, como sabemos, en el 3113 a.C. (13.0.0.0.0), siendo cada baktún un período de 144.000 días y 13 baktunes 1.872.000 días, es decir, 5125 años, tan sólo hay que hacer una simple resta para ver que los Mayas nos dicen que algo realmente importante se prepara en nuestro universo... el próximo 2.012 de nuestra era, dentro de poco más de cinco años.

domingo, 11 de noviembre de 2007

EL CALENDARIO MAYA (II) La Cuenta larga

Hemos visto dos calendarios mayas: el Tzlokin y el Haab. Los dos pueden ser interpretados como calendarios tal y como lo conocemos nosotros, o sea, como formas de organizar los ciclos de nuestra vida diara. Pero he comentado anteriormente que la visión del tiempo maya no tiene nada que ver con la actual, y por ahora no parece así.

Como vimos, los mayas creían en el tiempo como algo cíclico, una muestra de la sincronía universal. El tiempo no es una línea con un inicio y un final, sino una "espiral", que cuando finaliza un ciclo o giro, asciende a un nivel superior, y así sucesivamente. En la práctica, esta evolución natural se traducía en eras, y era necesario poder calcular números muy elevados para interpretar esa evolución cósmica.

Los mayas entendieron el tiempo como la esencia misma del universo. Observando el movimiento del cosmos intuyeron la relación que existe en el espacio-tiempo. Para ellos, el tiempo supone movimiento. El amanecer, el ocaso, los solsticios y equinoccios eran pruebas de que existe una coordinación cósmica.

Para traducir esa inabarcable coreografía universal, los mayas disponían tan solo de la observación y estudio del cielo, y de sus conocimientos matemáticos. Lo impresionante es que las conclusiones a las que llegaron se están demostrando correctas una tras otra.

He explicado que el sistema numérico Maya era vigesimal, no como el nuestro, que es decimal (del 0 al 9). Además, conocían dos funciones matemáticas básicas: el cero y el valor posicional. Cuando nosotros queremos expresar el número diez, tan solo colocando un uno en la siguiente posición conseguimos expresarlo. Para números muy grandes, sin el cero y el valor posicional se complica enormemente (¿cómo escribiríais ciento tres millones ochocientos mil cuatrocientos en números romanos?)
El sistema vigesimal maya consta de cinco posiciones (0.0.0.0.0). Cada una de esas posiciones significa un posicionamiento de escala mayor. Así, el 21 sería 0.0.0.1.0, y el número maya 0.0.2.3.4 sería:
0.0.2.3.4 = 2x20x20 + 3x20 + 4x1 = 864
Puede parecernos complicado, pero se trata tan sólo de una escala diferente. De ese modo, los Mayas tenían tres formas de marcar una fecha: la cuenta larga, el tzlokin y el Haab

A modo de ejemplo, mi fecha de nacimiento en Maya es:


O lo que es lo mismo: 12.18.1.6.14 en la cuenta larga, 8 Ix en el Tzlokin y 7 Ceh en el Haab.

Podéis buscar vuestra fecha en el siguiente link.

En próximos post iré profundizando en los conceptos de la cuenta larga (kin, uinal etc) y cómo estas fechas han indicado acontecimientos pasados que los Mayas era imposible que conocieran (como el deshielo o la extinción de los dinosaurios), o el propio fin de la actual era Maya que según muchas teorías coincide con en fin del mundo, previsto para el solsticio de invierno (21 de Diciembre), de año que nosotros conocemos como 2.012...

lunes, 15 de octubre de 2007

EL CALENDARIO MAYA (I). Tzolkin y Haab

De todos los calendarios antiguos, los mesoamericanos son los más impactantes. Entre ellos, está el calendario Maya. Poco se sabe de la cultura Maya desde que la Iglesia española los considerara paganos que merecían la hoguera si no "accedían" a la verdad absoluta del imperio español.

Por ese motivo, hoy en día nos queda lo que arqueólogos, historiadores, antropólogos y, sobre todo, los descendientes de los indígenas antiguos, nos explican. Lo más impresionante es la obsesiva utilización de la observación del cosmos, y las conclusiones que se extraen de su forma de entender el tiempo. Los mayas crearon todo un sistema calendárico con casi 20 calendarios o guías diferentes, todos relacionados entre sí. Para ellos, la simple organización de días, meses, años, etc carece de sentido. El calendario Maya tiene calendarios civiles, sagrados, solares, lunares, de eclipses, de energía del cuerpo... Para ellos, el propio universo es el que marca las pautas, en ciclos universales que se repiten, que ellos interpretaron como oportunidades de ascensión espiritual. En lugar de un mecanismo de poder, el tiempo era(es) en si mismo un marcador energético, una guía que permitía conocernos.

Los Mayas utilizaban un sistema numérico vigesimal, del 0 al 19. Cada número era representado por un punto (del uno al cuatro), y el cinco por una barra horizontal.

Hay que destacar el conocimiento del cero, número básico para los cálculos matemáticos, que demuestra el desarrollo científico de la cultura maya (ya lo usaban en nuestro año 200AC, mientras culturas como la romana no lo descubrieron hasta adoptarlo de los árabes muchos siglos después). Además, para los Mayas el cero representaba un ciclo, el concepto de infinito, y por eso le representaban como puede verse en el cuadro anterior (como una concha marina)

El porqué de un sistema vigesimal ha dado pie a muchas teorías, pero a mí me gusta, por obvia y natural, la que explica que así era por ser la suma de dedos de manos y pies...

Por otro lado, el 13 era un número sagrado Maya (que ellos llamaban 12 + 1). En muchos templos Mayas existen 12 columnas y un altar, que representa la deidad. El doce representa al yo, que sumado al +1, nos une a la deidad, nos hace "evolucionar".

¿Casualidad? ¿Porqué 12+1 y no 7,5,2 ó cualquier otro? Mientras los Mayas hablaban de su 12+1, las enseñanzas Chinas más antiguas separaban el cuerpo (el yo), en doce meridianos energéticos, que representan el Ying y el Yang. De nuevo culturas separadas en tiempo y espacio coinciden sorprendentemente...

De entre todos lo calendarios Mayas, uno de los principales es el Tzolkin o calendario sagrado. Consta de un ciclo de 13 x 20, lo que resulta 260 días.

13 son los diferentes "tonos", que corresponden a su numeración antes explicada

20 es cada uno de los "glifos" (representación gráfica), que para los Mayas eran:

De ese modo, cada uno de los 260 días del calendario Tzolkin, llamados kin, es la combinación de tono y glifo, del modo 1 Imix, 2 Ik, 3 Akbal etc. hasta llegar al 13 Ben, y sigue 1 Ix, 2 Men y así sucesivamente hasta acabar con las 260 posibilidades.Más adelante seguiremos con esto.

El ciclo de 260 días es un ciclo natural. Corresponde con una gestación humana, coordina con los ciclos lunares y corresponde (combinado con otros calendarios), a ciclos de eclipses científicamente comprobados.

El Haab o calendario civil. La exactitud de los cálculos astronómicos Mayas se muestra en este segundo calendario, utilizado para medir los ciclos civiles. Los Mayas calcularon que un año solar tenía una duración de 365,242 días (las mediciones más actuales de la NASA lo cifran en 365,2422). Es un dato sorprendente, más teniendo en cuenta que los Mayas creían que la tierra era cuadrada y el centro del cielo.

También observaron detalladamente el planeta Venus (el único de nuestro sistema que puede verse a simple vista), llegando a la conclusión de que su revolución sinódica es de 584 días. La revolución sinódica es el intervalo de tiempo necesario para que un astro vuelva a tener una posición análoga con respecto al Sol y a la Tierra. Las últimas mediciones modernas, con costosa tecnología, fijan ese intervalo en 583,92 días...

Volviendo al Haab, los Mayas lo organizaron 18 intervalos (meses) de 20 kines (días) cada uno, más un último mes, el 19º, de cinco días, al que llamaron anónimos o fuera del tiempo (eran como los días "libres" civiles). La suma de días del Haab sumaba así 365 días.

Este es un ejemplo de cómo los Mayas consideraron el tiempo desde un punto de vista energético, cósmico, armónico con el universo. Ellos consideraron el tiempo como un modo de evolución, de ascensión. Albert Einstein, casi dos mil años después, dijo: "El tiempo es la cuarta dimensión"


sábado, 13 de octubre de 2007

TIEMPO

Está claro que el tiempo daría, por si mismo, para llenar más de un blog. El concepto de tiempo se podría abordar desde un punto de vista filosófico, científico, cultural-antropológico... Sin embargo, hoy en día el concepto de tiempo parace exclusivo de la forma de vida occidental. Ya no nos preguntamos sobre el significado del tiempo, lo único importante es la ausencia del mismo (algo que directamente define nuestra pseudocultura).

A mí me ha llamado la atención la utilización del tiempo como mecanismo de poder. Los enganchados al móvil ya no prestan atención a un instrumento que nos hace todavía más esclavos: EL RELOJ. Algo que empezó, me imagino, como un instrumento de medida (igual que la moneda) para marcar nuestra evolución, ha resultado ser una característica más que nos separa, un argumento añadido para la xenofobia y el miedo a la diferencia.

Lo importante del tiempo es la escala. Si te preocupan las ocho horas de tu jornada laboral, o los dos días del fin de semana, o el mes de vacaciones, o los años que llevas vividos o los que crees que te quedan... sólo contribuyes a aumentar el poder del tiempo, sólo contribuyes a la diferencia, al odio, en definitiva, a la guerra y a la destrucción. ¿Crees que exagero?

Cuando a finales de nuestro siglo pasado, los supersticiosos esperaban alguna hecatombe, los tarados se suicidaban en grupo y las consultorías de informática tenían una excusa más para facturar horas por un supuesto caos técnico que había de llegar, en otras partes del mundo (del mismo mundo), no sentían nada de ésto. Si eso no es poder...

Nos gusta tanto nuestro ombligo, nos han asustado tanto con lo de más allá de nuestras fronteras, que se nos "olvida" que, además de nuestro calendario (la agenda oficial impuesta), hoy en día siguen su propia rueda el calendario chino, el hebreo, el hindú, el musulmán y el persa. No hay que ser Sherlock para intuir que la religión (o la ausencia de ella), tiene mucho que ver en esto (aunque trataremos de eso más adelante).

Si por ahora creéis que el tiempo y la forma de imponérnoslo (calendario), no son instrumentos de poder, podríamos hablar de intentos fallidos de establecimientos de calendario: el republicano francés, el revolucionario soviético,...

Si los calendarios de hoy en día tienen todos una base religiosa y/o política, los calendarios "muertos", los de civilizaciones antiguas, eran mucho más "puros". Las diferentes civilizaciones antiguas buscaron respuestas a la organización del tiempo según su entorno más cercano. De la multitud de civilizaciones me quedo con dos: el calendario egipcio y los calendarios mesoamericanos. Los egicpios ajustaron su calendario a las idas y venidas del Nilo (de las que aprendieron para prosperar como pueblo). Y lo más impactante: ambas culturas centraron el calendario en la observación estelar, en la astronomía.
Si todavía no he conseguido interesaros: hay dos tipos de visiones antiguas del concepto de la medida del tiempo: la lineal y la cíclica. La mayoría de las religiones nos venden una versión lineal: algo que por definición tiene un inicio y un final. A lo largo de la historia ese "final" futuro ha resultado muy útil a los diferentes presentes. Sin irnos muy lejos de nuestra perspectiva, las teorías del milenarismo ("el milenarismo va a sheeeggaaaaar!"), que el Sr. Arrabal con su etílica sabiduría nos comunicaba a todos:

La visión cíclica, una vez más algo que nos han hecho olvidar de nuestros antiguos, es mucho más interesante y desinteresada: la observación del comos, del movimiento de los astros, de los ciclos lunares... todo indica que la naturaleza del universo mismo es un inmenso ciclo armónico al que hemos dejado de atender. Insitiré en este ultimo punto, en otra ocasión. Mientras tanto: ¿quién discute el efecto de la luna? ¿qué fuerzas empujan a las grandes migraciones animales? ¿cuántos factores externos estamos introduciendo en la superecuación cósmica, hasta romper su sintonía?

jueves, 11 de octubre de 2007

Bienvenida

Empieza la andadura de esta ventana que no sé muy bien qué vistas tiene, ni hacia donde mira. Sin objetivos y sin plazos, sin ambiciones concretas.
Es un camino, una guía, un recorrido que se inicia. Espero transmitir experiencias, reales, ficticias, que interesen.
Incorporar descubrimientos y curiosidades, que posiblemente ni sorprendan ni impresionen, que no enseñen...

Hasta Pronto a todos.